martes, septiembre 13, 2005

Setiembre

Buenos días
Cuando desperté esta mañana, una de las cosas que me han sorprendido es la potencia y sencillez de los rayos del sol. Es curioso porque casi todos los días el sol se dedica a cumplir pacientemente esa imprescindible función y no siempre nuestra mente es capaz de pensar en un hecho tan simple pero necesario.
Y... creo que eso es importante (lo de que el sol ilumine) porque con ello consigue dar luz a muchos de los aspectos que los humanos consideramos importantes y necesarios para nuestro existir.
Pero, al mismo tiempo, es muy sabio y creo que también sabe de la necesidad que tenemos los humanos de la penumbra y de la sombra para que podamos hacer funcionar nuestro pequeño "sistema solar", que no es ni más ni menos que una pequeña réplica de su propio sistema. De esa manera sabe que para relacionarnos con lo otro (nuestro pequeño mundo) es necesario que exista un mínimo de equilibrio entre nuestros pensamientos satélites. Y de esa manera, entre lo rutilante de los brillos que la potencia de su luz proyecta y la musicalidad del silencio que puede percibirse en la sombra, nosotros, los humanos, tratamos de encontrar un poco de equilibrio y estar contentos.
De esta manera creo que solemos recurrir a los paseos que nos llevan a buscar los claros del bosque con el deseo de beber y encontrar la tranquilidad suficiente como para que nuestro pequeño sistema solar siga funcionando.
Gracias Sol
Muchos besos . Y espero que podamos seguir encontrándonos.
S. P.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gracias sol, yo también espero que podamos seguir encontrándonos, con nuestra potencia y humildad y transmitir esos claros del bosque, tan difíciles de encontrar.Estàn ahí, es sólo cuestión de pasear.